Passivhaus en España: El estado de las cosas en 2015

Passivhaus en España
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En la 7ª Conferencia Española Passivhaus (Barcelona, 26/27 de noviembre) se analizará la EPBD - 2010/31/EU (3 a.EPBD) tres años antes de su entrada en vigor 

 

  •  Se está ejecutando una serie de edificios con una dimensión más importante: edificios de uso terciario promovidos tanto por entidades públicas como privadas
  •  La segunda base de la dinámica de Passivhaus es la adaptación de los criterios de certificación a las condiciones climáticas del Mediterráneo.

 

 micheel wassoufPor Micheel Wassouf

Socio fundador de la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), actual vicepresidente de PEP y director de Energiehaus Arquitectos SL (www.energiehaus.com)

 

En 2008 fundamos la Plataforma de Edificación Passivhaus en España. La pretensión era adaptar los criterios del estándar internacional Passivhaus a las condiciones climáticas y culturales de la Península Ibérica. Al igual de lo que ocurrió en Alemania a principios de los noventa del siglo pasado, en España hubo una primera fase de introducción lenta al mercado de esta nueva manera de construir. Los primeros años de currículo de la Plataforma de Edificación Passivhaus se caracterizaron por la actividad del estándar en el sector de las viviendas unifamiliares, con iniciativas promovidas por pioneros con un perfil muy especial (médicos homeópatas, extranjeros, camioneros españoles que han ganado ‘el gordo’ de la lotería,  etc.). Me acuerdo perfectamente de la primera conferencia Passivhaus que organizamos en Barcelona en el 2008, con un gran peso de invitados de Alemania, Austria o Italia. 

En la actualidad

Hoy en día, estamos percibiendo una nueva etapa del estándar Passivhaus en España por dos razones. Lo primero es que se está ejecutando actualmente una serie de edificios bajo el amparo de este sello con una dimensión más importante: edificios de uso terciario promovidos tanto por entidades públicas como privadas. Estos edificios hallan en el sello la metodología ideal para certificar un consumo de energía casi nula, y por tanto anticipan la famosa EPBD Europea. Este éxito del sello se explica por el muy largo recorrido de Passivhaus no solo en el desarrollo de las soluciones técnicas para nZEB (nearly Zero Energy Buildings), sino en la definición de un protocolo de control y de certificación pionero a nivel internacional. En la conferencia Española Passivhaus, prevista para el 26/27 de noviembre, se reflejará esta nueva dinámica en una serie de bloques temáticos enfocados por ejemplo en los nuevos retos: Passivhaus en edificios plurifamiliares, o Passivhaus y edificios terciarios. 

La segunda base de la dinámica de Passivhaus es la adaptación de los criterios de certificación a las condiciones climáticas del Mediterráneo. El Passivhaus Institut acaba de publicar este año los criterios de certificación para clima cálido, con soluciones simplificadas, como por ejemplo el cristal doble bajo emisivo, sistemas de ventilación sin recuperación de calor (siempre y cuando se garantizan los criterios de confort y de higiene) y la apuesta por estrategias pasivas tradicionales.

La certificación directa

Además de estos criterios adaptados, con la empresa Energiehaus, se ha iniciado una actividad directa de certificación de edificios Passivhaus en España, sin la necesidad de pasar por Alemania. Eso refleja la política del Passivhaus Institut de confiar a expertos nacionales en la certificación de este sello, para agilizar y adaptarse mejor a las condiciones locales de cada país. Ese hecho contribuye así en la confianza de un mercado local, donde aparecen cada vez más empresas que ofrecen productos adaptados para las soluciones Passivhaus, con la consiguiente reducción de los costes de inversión inicial para este tipo de edificios. 

El futuro

Es obligado mencionar, por último, una novedad muy revolucionaria en cuanto al criterio de certificación de la energía primaria. Hasta hace poco, este criterio se basaba en los factores de energía primaria alemanes. En abril de este año se cambió este criterio para convertirse en un sistema de evaluación basado en un escenario que anticipa un futuro de generación energética 100% con energías renovables. Este futuro está previsto para Alemania en el 2050, o sea dentro de 35 años. Viendo la vida útil de un edificio con un mínimo de 100 años, es una apuesta muy acertada para evaluar un edificio de hoy día no a través del escenario actual, sino de una hipótesis real (¡o a esperar !) de la generación de nuestros hijas/hijos. 

Este escenario se está proponiendo no solo por el Passivhaus Institut, sino por otros institutos de investigación Centro-Europeos (por ejemplo el prestigioso IWU: Institut Wohnen und Umwelt). El nuevo criterio de energía primaria sirve así para promover edificios no solo del 2018 (EPBD), sino también del 2050, y establece con este truco una base democrática para la certificación a nivel internacional.